La Región Núcleo ajusta estrategias ante un Niño fuerte
Ante la posibilidad de un evento “Niño” de intensidad fuerte a muy fuerte, productores y técnicos de la Región Núcleo comenzaron a ajustar sus estrategias de manejo y siembra.
El informe de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) señala que las proyecciones de GEA/BCR prevén un incremento de las precipitaciones del 30% en octubre, 70% en noviembre y hasta 90% en diciembre. Frente a este escenario, los técnicos remarcan que es necesario anticiparse y modificar decisiones que estuvieron condicionadas durante los últimos años por la escasez de agua.
“Hay que cambiar el chip”, es una de las frases que se repite entre los asesores consultados. Después de varias campañas en las que el agua fue un recurso limitado, el escenario plantea la posibilidad de pasar de estrategias defensivas a planteos más ofensivos, buscando transformar una mayor disponibilidad hídrica en rendimiento.
Adelantar las siembras y ajustar los planteos
Según el relevamiento, el ajuste de la fecha de siembra es la principal estrategia mencionada por los asesores, con el 38% de las respuestas.
En maíz temprano se analiza adelantar la implantación entre una y dos semanas, con el objetivo de aprovechar las lluvias previstas y ubicar el período crítico del cultivo en diciembre, además de reducir la exposición a posibles golpes de calor durante enero.
La misma lógica se plantea para la soja de primera y de segunda. En algunas zonas se evalúa comenzar la siembra de soja de primera entre el 10 y el 15 de octubre, cuando habitualmente se inicia alrededor del 20. Para la soja de segunda, el objetivo es implantarla lo antes posible para aprovechar cada día ganado en la fecha de siembra.
La segunda estrategia más mencionada es el manejo sanitario, que concentra el 23% de las respuestas. Una mayor disponibilidad de agua también implica un escenario más favorable para la aparición y desarrollo de enfermedades, por lo que los técnicos recomiendan intensificar el monitoreo, especialmente en trigo y en los cultivos de verano.
En tercer lugar aparece la elección de ciclos y grupos de madurez, con el 15% de las menciones. En soja, algunos asesores anticipan un mayor uso de grupos de madurez más cortos, especialmente grupos IV cortos, en los ambientes con mayor potencial.
También se analiza incrementar la densidad de siembra y la fertilización nitrogenada, estrategia mencionada por el 8% de los técnicos. En maíz, algunos planteos contemplan sumar alrededor de 5.000 plantas por hectárea y, en determinados híbridos, hasta 10.000 plantas adicionales, acompañadas por mayores dosis de nitrógeno.
Más maíz temprano, pero con excepciones
El escenario hídrico también podría modificar la proporción entre maíz temprano y tardío. Luego de varias campañas de “Niña”, en las que el maíz tardío ganó participación como estrategia para reducir el riesgo de déficit hídrico, la mayor disponibilidad de agua podría volver a favorecer al maíz temprano.
Sin embargo, la decisión dependerá de cada ambiente. En sectores con riesgo de anegamiento se recomienda mantener una estrategia más conservadora y demorar la implantación para utilizar materiales de siembra tardía.
El nivel de las napas es uno de los factores que genera preocupación en algunas zonas. El informe señala que en determinados campos se encuentran entre 90 centímetros y 1,40 metros de profundidad.
Ante esta situación, también se están realizando trabajos de acondicionamiento de los lotes, limpieza de canales y mejoras en los caminos rurales para facilitar el escurrimiento del agua.
Un escenario favorable para el trigo
El trigo presenta actualmente una muy buena condición en la Región Núcleo. El 95% de los lotes se encuentra entre excelentes y muy buenas condiciones, en un nivel similar al registrado durante la campaña anterior.
El 70% de los lotes transita la etapa de macollaje, mientras que el 30% ya ingresó en encañazón. Los técnicos destacan la buena humedad de los perfiles, un adecuado número de plantas y una buena nutrición nitrogenada.
Sin embargo, el informe advierte que todavía resta atravesar una parte importante del ciclo del cultivo, por lo que las condiciones de lluvias y temperaturas serán determinantes para transformar este buen estado inicial en rendimiento.
Las enfermedades comienzan a aparecer
La humedad también comienza a generar alertas sanitarias. En Pergamino y Venado Tuerto se detectaron los primeros indicios de mancha amarilla en trigo, aunque hasta el momento no se realizaron aplicaciones de fungicidas.
En otras localidades, los técnicos advierten que la persistencia de la humedad, acompañada por un incremento de las temperaturas, podría favorecer la aparición y desarrollo de enfermedades foliares.
La cosecha de maíz tardío continúa demorada
En paralelo, la cosecha de maíz tardío y de segunda continúa avanzando lentamente. Durante la última semana progresó apenas cuatro puntos porcentuales y alcanzó el 77% del área.
Las lluvias ralentizaron las tareas y la humedad de los granos continúa dificultando el avance. La expectativa está puesta en el ingreso de aire más frío y seco para poder avanzar sobre las aproximadamente 65.000 hectáreas que todavía permanecen pendientes de cosecha.
En este contexto, el escenario climático obliga a modificar decisiones que fueron habituales durante las últimas campañas. Para los técnicos de la Región Núcleo, la clave estará en aprovechar la mayor disponibilidad de agua sin que los excesos se conviertan en un nuevo factor de riesgo productivo.






