Detectan un caso de vaca loca en el Reino Unido
Las autoridades veterinarias británicas confirmaron un caso de encefalopatía espongiforme bovina (EEB) clásica en una vaca de siete años y medio encontrada muerta en una explotación de Escocia.
Las autoridades veterinarias del Reino Unido confirmaron un caso aislado de encefalopatía espongiforme bovina (EEB) clásica, conocida como "enfermedad de la vaca loca", en una explotación de vacas nodrizas de Escocia. El animal afectado era una vaca autóctona de siete años y medio, preñada, que fue encontrada muerta sin haber presentado signos clínicos previos. El caso fue detectado como parte de los controles rutinarios de vigilancia sobre bovinos de más de 48 meses muertos en las explotaciones. La detección fue notificada por la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA) y corresponde al evento N.º 7773.
El caso fue confirmado el 19 de agosto, después de obtener resultados positivos en dos análisis de laboratorio. El primero fue un ensayo inmunoenzimático de captura de antígeno (AC-ELISA) realizado por Eurofins el 11 de agosto. Posteriormente, el laboratorio de la Animal and Plant Health Agency (APHA) de Weybridge realizó una prueba Western blot para detección de anticuerpos entre el 13 y el 18 de agosto. La combinación de los resultados permitió confirmar la presencia de EEB clásica en el animal. Se trata de una recurrencia de la enfermedad en la zona, cuyo último caso había sido registrado el 7 de agosto de 2024.
Uno de los principales elementos señalados por las autoridades es que la vaca no fue enviada a faena ni ingresó a la cadena alimentaria. Por este motivo, las autoridades sanitarias indicaron que no existe riesgo para la seguridad de los alimentos ni para la salud humana asociado con este episodio. La detección se produjo, precisamente, dentro del sistema de vigilancia establecido para animales muertos en las explotaciones, lo que permitió identificar el caso antes de que el animal pudiera ingresar al circuito de producción de alimentos.
Las autoridades sanitarias indicaron que no existe riesgo para la seguridad de los alimentos ni para la salud humana asociado con este episodio.
Tras la confirmación, las autoridades británicas iniciaron una investigación epidemiológica para determinar el origen de la infección. Por el momento, la fuente de la enfermedad fue clasificada como desconocida o no concluyente. Como parte de las medidas de control, las autoridades identificaron las cohortes y la descendencia del animal afectado y establecieron restricciones para sus movimientos. Estos animales serán sometidos a sacrificio y pruebas para detectar EEB, con el objetivo de determinar si existe algún otro caso asociado. También se dispuso la trazabilidad del ganado, la destrucción oficial de productos de origen animal y la eliminación de las canales y subproductos correspondientes. El sacrificio selectivo de las cohortes y de la descendencia identificadas se encuentra pendiente de ejecución.
Estos animales serán sometidos a sacrificio y pruebas para detectar EEB, con el objetivo de determinar si existe algún otro caso asociado.
Pese a la confirmación del caso, la OMSA indicó que el hallazgo aislado no modifica la calificación sanitaria de "riesgo insignificante" otorgada a Escocia ni al conjunto del Reino Unido. La explotación donde se detectó el animal cuenta con un censo de 740 bovinos susceptibles. Su ubicación e identidad no fueron difundidas en el informe sanitario con el objetivo de proteger la identidad del productor.
El caso vuelve a poner en primer plano la importancia de los sistemas de vigilancia de enfermedades de los animales de producción, especialmente en países con antecedentes históricos de EEB. En este episodio, la detección se produjo a partir de los controles establecidos para bovinos muertos de más de 48 meses, mientras que las medidas de trazabilidad y control fueron activadas tras la confirmación del diagnóstico.
Fuente: Agritotal






