Arroz: La siembra podría caer a su nivel más bajo en 26 años
La campaña 2026/27 se perfila con menos hectáreas impulsadas por el aumento de los costos, la falta de financiamiento y los bajos precios del cereal, la superficie podría caer a su nivel más bajo en 26 años.
La producción arrocera entrerriana enfrenta un escenario complejo de cara a la campaña 2026/27. Según un informe del Sistema de Información de la Bolsa de Cereales de Entre Ríos, la superficie sembrada podría registrar una nueva caída, impulsada principalmente por el aumento de los costos de producción y las dificultades de acceso al financiamiento.
Desde el sector coinciden en que el elevado precio del gasoil y los bajos valores que recibe el productor por el cereal están afectando seriamente la rentabilidad del cultivo, especialmente en los sistemas de riego que dependen de pozos profundos con bombeo a combustible.
En este contexto, se espera una importante reducción de las hectáreas irrigadas con motores a gasoil y una mayor dependencia de los sistemas eléctricos. Las estimaciones preliminares para los departamentos de San Salvador, Villaguay y Colón, las principales zonas arroceras de la provincia, anticipan una disminución de la superficie de entre el 10 y el 30%, especialmente en lotes de menor potencial productivo.
Durante la campaña 2025/26, los pozos representaron el 62% del área sembrada, equivalente a 33.850 hectáreas. De ese total, alrededor de 20.850 hectáreas fueron regadas mediante motores impulsados por gasoil. Una parte significativa de esa superficie podría quedar fuera de producción si las condiciones actuales se mantienen.
A la presión de los costos se suma la escasa disponibilidad de financiamiento para combustible y fertilizantes, una situación que golpea con mayor fuerza a los productores medianos y pequeños, limitando su capacidad para sostener los niveles de siembra.
Por otra parte, las empresas vinculadas a la industrialización del arroz buscarían mantener parte de su superficie productiva para garantizar el abastecimiento de materia prima a sus plantas. Además, se observa una creciente preferencia por las variedades de tipo largo ancho, favorecidas por una mejor relación de precios respecto de los arroces largos finos.
El informe señala que la tendencia contractiva ya se evidenció en el ciclo 2025/26, cuando la superficie sembrada cayó un 19%. De no registrarse mejoras en los precios del arroz, en los costos de los combustibles o en las condiciones de financiamiento, el área provincial podría ubicarse por debajo de las 50.000 hectáreas.
De concretarse este escenario, Entre Ríos alcanzaría la menor superficie destinada al cultivo de arroz en los últimos 26 años.






