Modernizan normas para drones y aviación agrícola
Las modificaciones alcanzan las Partes 91, 100 y 137 de las RAAC y buscan promover un esquema más ágil y eficiente, manteniendo la seguridad operacional como eje central.
Mediante las Resoluciones 311, 312 y 313/2026, publicadas en el Boletín Oficial, la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) avanzó con una nueva actualización de las Regulaciones Argentinas de Aviación Civil (RAAC), incorporando cambios orientados a modernizar, simplificar y adecuar el marco normativo aeronáutico a los nuevos desarrollos tecnológicos y operativos del sector.
Entre las principales novedades, la actualización de la Parte 91 incorpora por primera vez un encuadre normativo específico para las operaciones “Bush” y “STOL” (Short Take-Off and Landing), utilizadas por aeronaves preparadas para operar en pistas cortas, superficies no convencionales y zonas remotas.
Hasta ahora, este tipo de actividades habituales en áreas rurales o de difícil acceso no contaban con una regulación específica en la Argentina. La nueva normativa establece criterios operativos vinculados a velocidades, tránsito de aeródromo, alturas mínimas de seguridad y reglas de derecho de paso, entre otros aspectos.
La modificación también adecua disposiciones para aeronaves deportivas livianas e incorpora criterios ya adoptados por los Reglamentos Aeronáuticos Latinoamericanos (LAR), en línea con los compromisos de armonización regional asumidos por el país.
La actualización de la Parte 100 introduce cambios vinculados a la operación de aeronaves pilotadas a distancia (RPA/RPAS), reorganizando y clarificando el régimen aplicable a drones. Esta norma simplifica criterios operativos y adapta distintos requisitos a partir de la experiencia recogida desde la entrada en vigencia de la regulación.
Entre las medidas más relevantes, se amplía el alcance de la Categoría Abierta para determinadas aeronaves de ala rotativa que operen exclusivamente en zonas rurales, eliminando restricciones de peso previamente vigentes para este tipo de operaciones. De esta manera, drones utilizados para aplicaciones agrícolas, monitoreo de cultivos y control de establecimientos rurales podrán operar bajo un esquema más flexible y adaptado a las necesidades reales del sector productivo.
En tanto, la actualización de la Parte 137 incorpora adecuaciones vinculadas al trabajo aéreo agrícola, simplificando requisitos administrativos y operativos para actividades desarrolladas por productores con aeronaves propias en establecimientos rurales. Además, se modernizan criterios documentales y operativos mediante la incorporación de herramientas digitales y la eliminación de exigencias que no resultaban necesarias para este tipo de operaciones.
El Ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, destacó: “Se terminó el piso rígido de 500 pies en zonas poco pobladas y aguas abiertas. Esto libera la operación real de bush flying, STOL e hidroaviones sin necesidad de pedir permiso caso por caso. Los drones dejan atrás prohibiciones absurdas sobre rutas, parques, operación nocturna y desde vehículos en zonas rurales. Esto implica menos trabas para producir, filmar, medir, controlar campos y trabajar”.
Asimismo, agregó: “Se habilita el trabajo aéreo agrícola en terrenos propios sin necesidad de tener una estructura de explotador comercial. Para operaciones comerciales, se adaptó la normativa tras la eliminación de requisitos y habilitaciones innecesarias, dejando en manos del explotador la designación de pilotos con los conocimientos y la pericia correspondiente para la actividad”.
Con estas actualizaciones, la ANAC continúa profundizando el proceso de modernización, simplificación y desregulación normativa del sistema aeronáutico argentino, adecuando la regulación a nuevas realidades operativas y tecnológicas, eliminando restricciones innecesarias y promoviendo un marco más claro, eficiente y alineado con estándares internacionales de seguridad operacional.






